Talento Millonario, cine de inclusión.

El 13 de julio se estrenará Talento millonario, un conmovedor relato sobre un niño que nació con síndrome de Down. Duras circunstancias le trajeron al mundo, no obstante las adversidades, él y su familia no se dejan vencer.

Según cifras de la ONU, alrededor del 15% de la población mundial tiene algún tipo de discapacidad, y si bien en Colombia no hay cifras confiables actualizadas, un informe del 2014 arroja un resultado del 6% de la población colombiana con algún tipo de discapacidad visual o cognitiva.

Aunque a nivel universal se ha avanzado mucho en la aceptación e inclusión, en nuestro país el panorama es desolador. La constitución del 91 y subsiguientes legislaciones no han sido suficientes para mejorar el atraso y el consistente abandono al que se ve abocado. La ayuda que necesitan -cuando se encuentra- está accesible a costos prohibitivos, por lo que solo los estratos superiores están en capacidad de asumir con comodidad tratamientos para el mejoramiento de la calidad de vida de una persona con discapacidad. Si el que posee la discapacidad está en un estrato económico inferior, tendrá que acogerse al tenebroso, ineficiente y caótico sistema de salud colombiano. Un problema de todos conocido.

Además, más allá de la poca ayuda del Estado que tiene una familia con uno de sus miembros en situación de discapacidad, el verdadero problema está en la percepción que la sociedad colombiana tiene de estos compatriotas. Aún es común oír que se hable de retrasados, subnormales, mongólicos, anormales o simplemente bobo o tonto. Mientras que no nos saquemos de la cabeza el pensar que toda situación es culpa del que la padece, mientras que no entendamos que la vida de estas personas puede ser mejor y que si se les trata adecuadamente, pueden llegar a ser individuos insertos y productivos en la sociedad, de nada vale ninguna legislación, por muy completa y efectiva que ésta sea, si se queda en el papel.

El largometraje tiene como director a Edison Vanegas, un intendente de la Policía Nacional, quién se formó bajo la tutela de Victor Gaviria, lo que es evidente en el transcurso de la historia, debido al profuso uso de actores naturales. Pero también esto se refleja en algunos apartes del film, lo que deja la ligera sensación de estar viendo un capítulo de un culebrón nacional. Ya por su cuarta realización audiovisual, el intendente Vanegas es un caso inédito en el mundo: un policial que dirige películas. Así mismo, Isaac, el niño sobre el que orbita el largometraje, es su hijo, un niño con un gran talento para tocar el piano y que se roba el corazón de los espectadores.

El peso de la trama, qué duda cabe, lo lleva María, el personaje de la madre de Isaac, interpretado por Elizabeth Minotta, hermosa y talentosa actriz, graduada de arte dramático en la Universidad de Antioquia. Su papel como madre luchadora, abnegada y que se pelea contra todos los obstáculos, es el vivo retrato de todas las madres con un hijo con discapacidad y que no obstante sigue adelante. El prototipo de una madre colombiana que no se deja vencer, de todas las madres colombianas.

Sacar adelante en este país una realización cinematográfica, especialmente si es en formato de largometraje, es un logro titánico. No obstante, la ley de cine de 2003 le ha dado un impulso enorme a la producción de cine en Colombia, puesto que la gran mayoría de producciones que aterrizan en salas, se hacen en coproducción con los grandes canales privados nacionales. Esto ha asegurado la distribución y el visionado posterior en la pantalla chica.

Por lo tanto, el rodar una película sin este musculo financiero, es ya de por sí un resultado mayúsculo. Muchas buenas ideas nunca se logran concretar, y Talento Millonario es el ejemplo perfecto de un sueño que se pudo construir, incluso con el objetivo confesado del equipo de producción, de más que llenar butacas de cine, llevar a los espectadores un mensaje, uno de inclusión, de padres que hacen hasta lo imposible, y más allá, por sacar a sus hijos adelante, de sueños que fructifican, de niños que demuestran de una vez por todas que el concepto de discapacidad es únicamente del que se le hace sentir así.

Para finalizar, destacar la participación de todos los actores naturales con discapacidad que participan en la película. Su actuación es meritoria, dándole el enfoque a la problemática, que a ratos se pierde en el guión. Junto con la música, son lo mejor de la película.

Solo por verles actuar, vale la pena ir a verla.


  • Andres Vargas

    Historiador profesional, educador, obsesionado por el cine y la literatura. No hay nada más hermoso que un film con trasfondo histórico y que esté basado en una obra literaria.

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